miércoles, 6 de enero de 2016

Hay un niño en la calle - Mercedes Sosa

A esta hora exactamente, Hay un niño en la calle.... ¡Hay un niño en la calle! Es honra de los hombres proteger lo que crece, Cuidar que no haya infancia dispersa por las calles, Evitar que naufrague su corazón de barco, Su increíble aventura de pan y chocolate Poniéndole una estrella en el sitio del hambre. De otro modo es inútil, de otro modo es absurdo Ensayar en la tierra la alegría y el canto, Porque de nada vale si hay un niño en la calle. Todo lo toxico de mi país a mi me entra por la nariz Lavo autos, limpio zapatos, huelo pega y también huelo paco Robo billeteras pero soy buena gente soy una sonrisa sin dientes Lluvia sin techo, uña con tierra, soy lo que sobro de la guerra Un estomago vacío, soy un golpe en la rodilla que se cura con el frío El mejor guía turístico del arrabal por tres pesos te paseo por la capital No necesito visa pa volar por el redondel porque yo juego con aviones de papel Arroz con piedra, fango con vino, y lo que me falta me lo imagino. No debe andar el mundo con el amor descalzo Enarbolando un diario como un ala en la mano Trepándose a los trenes, canjeándonos la risa, Golpeándonos el pecho con un ala cansada. No debe andar la vida, recién nacida, a precio, La niñez arriesgada a una estrecha ganancia Porque entonces las manos son inútiles fardos Y el corazón, apenas, una mala palabra. Cuando cae la noche duermo despierto, un ojo cerrado y el otro abierto Por si los tigres me escupen un balazo mi vida es como un circo pero sin payaso Voy caminando por la zanja haciendo malabares con 5 naranjas Pidiendo plata a todos los que pueda en una bicicleta en una sola rueda Soy oxigeno para este continente, soy lo que descuido el presidente No te asustes si tengo mal aliento, si me ves sin camisa con las tetillas al viento Yo soy un elemento mas del paisaje los residuos de la calle son mi camuflaje Como algo que existe que parece de mentira, algo sin vida pero que respira Pobre del que ha olvidado que hay un niño en la calle, Que hay millones de niños que viven en la calle Y multitud de niños que crecen en la calle. Yo los veo apretando su corazón pequeño, Mirándonos a todas con fábula en los ojos. Un relámpago trunco les cruza la mirada, Porque nadie protege esa vida que crece Y el amor se ha perdido, como un niño en la calle. Oye a esta hora exactamente hay un niño en la calle Hay un niño en la calle. Fuente: musica.com Letra añadida por pame-pa Mercedes Sosa

miércoles, 9 de septiembre de 2015

No pude

Pude haber hecho para ti un mundo de sabores y fantasías, juegos con sabor a chocolate, cielos cuajados de arcoíris y sueños interminables. Pude jugar contigo entre las estrellas y la luna, llenar tus libretas de caricias, contarte cuentos todas las noches y abrazarte con el alma. Pude formar para ti un carrusel infinito, llevarte a volar en globo, navegar con los piratas y cubrirte de esperanzas. Pero solo pude regalarte el camino hacia la libertad, llevar tu inocencia a la muerte y perderte allá en el mar. Ya no jugaremos juntos, ni alcanzaremos los sueños, tú ya estás en otra parte y jamás regresarás. Yo seguiré en la locura y me sentiré culpable, de no haber podido llevarte a ese mundo ideal. Con todo mi amor…tu papá PARA NUESTROS NIÑOS SIRIOS Y OTROS EN EL MUNDO (Autora Cleotilde Gordoa De la Tejera)

sábado, 7 de febrero de 2015

Plegaria para un niño dormido - Luis Alberto Spinetta

#‎Neuquen‬ junto a ‪#‎Gaza‬ (Plegaria para un Niño Dormido) http://youtu.be/ER2ZepKl31U Plegaria para un niño dormido quizás tenga flores en su ombligo y además en sus dedos que se vuelven pan barcos de papel sin altamar. Plegaria para el sueño del niño donde el mundo es un chocolatín. Adonde vas mil niños dormidos que no están entre bicicletas de cristal. Se ríe el niño dormido quizás se sienta gorrión esta vez jugueteando inquieto en los jardines de un lugar que jamás despierto encontrará. Que nadie, nadie, despierte al niño déjenlo que siga soñando felicidad destruyendo trapos de lustrar alejándose de la maldad. Se ríe el niño dormido quizás se sienta gorrión esta vez jugueteando inquieto en los jardines de un lugar que jamás despierto encontrará. Plegaria para un niño dormido quizás tenga flores en su ombligo y además en sus dedos que se vuelven pan barcos de papel sin altamar. Fuente: musica.com Letra añadida por Habana Luis Alberto Spinetta

miércoles, 25 de junio de 2014

El Tiovivo

El tiovivo 16 de julio de 2012 El niño que no tenía perras gordas merodeaba por la feria con las manos en los bolsillos, buscando por el suelo. El niño que no tenía perras gordas no quería mirar al tiro en blanco, ni a la noria, ni, sobre todo, al tiovivo de los caballos amarillos, encarnados y verdes, ensartados en barras de oro. El niño que no tenía perras gordas, cuando miraba con el rabillo del ojo, decía: “Eso es una tontería que no lleva a ninguna parte. Sólo da vueltas y vueltas y no lleva a ninguna parte”. Un día de lluvia, el niño encontró en el suelo una chapa redonda de hojalata; la mejor chapa de la mejor botella de cerveza que viera nunca. La chapa brillaba tanto que el niño la cogió y se fue corriendo al tiovivo, para comprar todas las vueltas. Y aunque llovía y el tiovivo estaba tapado con la lona, en silencio y quieto, subió en un caballo de oro que tenía grandes alas. Y el tiovivo empezó a dar vueltas, vueltas, y la música se puso a dar gritos entre la gente, como él no vio nunca. Pero aquel tiovivo era tan grande, tan grande, que nunca terminaba su vuelta, y los rostros de la feria, y los tolditos, y la lluvia, se alejaron de él. “Qué hermoso es no ir a ninguna parte”, pensó el niño, que nunca estuvo tan alegre. Cuando el sol secó la tierra mojada, y el hombre levantó la lona, todo el mundo huyó, gritando. Y ningún niño quiso volver a montar en aquel tiovivo. Ana María Matute, Los niños tontos, Destino, 2001.

martes, 24 de junio de 2014

Oración por los niños del Papa Francisco

Quiero pedir por los niños que dejan sus dedos llenos de chocolate en todo lo que tocan, que saltan en los charcos y arruinan sus pantalones nuevos, que comen dulces antes de la comida y que nunca encuentran sus zapatos en la mañana... Quiero pedir por los niños que miran a los fotógrafos desde atrás de los alambres de púas, que nunca han caminado por la calle con un par de zapatos nuevos, que nunca han jugado "encantados" y que han nacido en lugares a donde nosotros jamás nos acercaríamos, que es donde probablemente morirán... Quiero pedir por los niños que nos dan besos pegoteados de caramelo y ramos de flores, que duermen con su perro y quieren enterrar a sus pescaditos, que nos abrazan muy fuerte y que olvidan su dinero para la merienda, que riegan la pasta de dientes por todo el baño, que observan con ojos asombrados a su padre cuando se afeita y a su madre mientras se maquilla, que hacen ruido cuando toman la sopa... Y también quiero pedir por los niños que nunca han comido postre, que no tienen cobija favorita que llevar a todos lados, que ven a sus padres sufrir, que se acercan a nuestros coches en cada crucero pidiendo con sus ojos, que no tienen baños para asearse, y cuyas fotos aparecen en las estaciones de policía y no en las oficinas de sus padres... Quiero pedir por los niños cuyas pesadillas suceden a plena luz del día, que comen lo que encuentran, que duermen bajo el cielo abrigados por periódicos, que nunca han ido al dentista, que no reciben mimos de nadie, que van a dormir hambrientos y despiertan hambrientos, que no tienen dirección... Quiero pedir por los niños a quienes les gusta que los carguen y por aquellos que tienen que ser cargados, por los que se dan por vencidos y por los que siguen luchando, por los que no encuentran manos que tomar... Por todos esos niños, Señor, quiero pedir el día de hoy, porque todos son valiosos, dan una nueva forma de amor a nuestras vidas y una razón para vivir, porque ellos nos hacen sentir la necesidad de comprometernos a construir un mundo más justo... Rezo y pido por nuestros hijos, los que nacieron y los que nacerán, porque son la mejor esperanza para nuestro mundo, la compensación de nuestro trabajo, la realización de nuestros sueños incompletos, la garantía de nuestra inmortalidad... y la muestra de que Dios no ha perdido la esperanza en los hombres... Por todos los hijos del mundo... para que DIOS los bendiga con amor y alegría. Amén

lunes, 15 de julio de 2013

QUE CANTEN LOS NIÑOS QUE ALCEN SU VOZ

Que canten los niños, que alcen la voz, que hagan al mundo escuchar. Que unan sus voces y lleguen al sol, en ellos está la verdad. Que canten los niños que viven en paz, y aquellos que sufren dolor. Que canten por esos que no cantarán porque han apagado su voz. Yo canto para que me dejen vivir. Yo canto para que sonría mamá. Yo canto porque sea el cielo azul. Y yo para que no me ensucien el mar. Yo canto para los que no tienen pan. Yo canto para que respeten la flor. Yo canto porque el mundo sea feliz. Yo canto para no escuchar el cañón. Que canten los niños, que alcen la voz, que hagan al mundo escuchar. Que unan sus voces y lleguen al sol, en ellos está la verdad. Que canten los niños que viven en paz, y aquellos que sufren dolor. Que canten por esos que no cantarán porque han apagado su voz. Yo canto porque sea verde el jardín. Y yo para que no me apagen el sol. Yo canto por el que no sabe escribir. Y yo por el que escribe versos de amor. Yo canto para que se escuche mi voz. Y yo para ver si les hago pensar. Yo canto porque quiero un mundo feliz. Y yo por si alguien me quiere escuchar. Que canten los niños, que alcen la voz, que hagan al mundo escuchar. Que unan sus voces y lleguen al sol, en ellos está la verdad. FUENTE: https://www.youtube.com/watch?v=6sVC4uAOXzk https://www.facebook.com/photo.php?fbid=598105320221604&set=a.524385954260208.120006.524380760927394&type=1&ref=nf

miércoles, 27 de marzo de 2013

Los Hijos Infinitos

Cuando se tiene un hijo, se tiene al hijo de la casa y al de la calle entera, se tiene al que cabalga en el cuadril de la mendiga y al del coche que empuja la institutriz inglesa y al niño gringo que carga la criolla y al niño blanco que carga la negra y al niño indio que carga la india y al niño negro que carga la tierra. Cuando se tiene un hijo, se tienen tantos niños que la calle se llena y la plaza y el puente y el mercado y la iglesia y es nuestro cualquier niño cuando cruza la calle y el coche lo atropella y cuando se asoma al balcón y cuando se arrima a la alberca; y cuando un niño grita, no sabemos si lo nuestro es el grito o es el niño, y si le sangran y se queja, por el momento no sabríamos si el ¡ay! es suyo o si la sangre es nuestra. Cuando se tiene un hijo, es nuestro el niño que acompaña a la ciega y las Meninas y la misma enana y el Príncipe de Francia y su Princesa y el que tiene San Antonio en los brazos y el que tiene la Coromoto en las piernas. Cuando se tiene un hijo, toda risa nos cala, todo llanto nos crispa, venga de donde venga. Cuando se tiene un hijo, se tiene el mundo adentro y el corazón afuera. Y cuando se tienen dos hijos se tienen todos los hijos de la tierra, los millones de hijos con que las tierras lloran, con que las madres ríen, con que los mundos sueñan, los que Paul Fort quería con las manos unidas para que el mundo fuera la canción de una rueda, los que el Hombre de Estado, que tiene un lindo niño, quiere con Dios adentro y las tripas afuera, los que escaparon de Herodes para caer en Hiroshima entreabiertos los ojos, como los niños de la guerra, porque basta para que salga toda la luz de un niño una rendija china o una mirada japonesa. Cuando se tienen dos hijos se tiene todo el miedo del planeta, todo el miedo a los hombres luminosos que quieren asesinar la luz y arriar las velas y ensangrentar las pelotas de goma y zambullir en llanto ferrocarriles de cuerda. Cuando se tienen dos hijos se tiene la alegría y el ¡ay! del mundo en dos cabezas, toda la angustia y toda la esperanza, la luz y el llanto, a ver cuál es el que nos llega, si el modo de llorar del universo el modo de alumbrar de las estrellas. Andrés Eloy Blanco